Acceso a atención médica
La red hospitalaria y los niveles contratados influyen en dónde puedes recibir atención y bajo qué condiciones.
Un accidente o una enfermedad de alto costo pueden alterar mucho más que tu rutina. Diseñamos contigo una estrategia para que una contingencia médica no obligue a improvisar con el patrimonio que te ha tomado años construir.
Una buena estrategia comienza entendiendo qué riesgo quieres transferir y qué parte puedes asumir tú sin comprometer tus finanzas.
La red hospitalaria y los niveles contratados influyen en dónde puedes recibir atención y bajo qué condiciones.
El objetivo es reducir el impacto que un evento médico relevante podría tener sobre ahorro, inversiones, activos o flujo familiar.
Deducible, coaseguro, exclusiones, preexistencias y periodos de espera necesitan revisarse antes de firmar, no cuando ocurre un siniestro.
Elegir una póliza es sólo el inicio. Tener orientación para comprender procesos, documentación y opciones también forma parte de una buena experiencia.
Toca cada concepto. En menos de dos minutos puedes entender el vocabulario que normalmente hace que una póliza parezca complicada.
Es el monto máximo establecido en la póliza que la aseguradora puede reconocer para un siniestro cubierto, de acuerdo con las condiciones contratadas.
Es la cantidad que normalmente asume el asegurado antes de que la aseguradora participe en los gastos procedentes del siniestro, conforme a la póliza.
Es el porcentaje del gasto cubierto que corresponde al asegurado después de aplicar el deducible, sujeto a las reglas y posibles topes definidos por el producto.
Es el conjunto o nivel de hospitales con los que la aseguradora tiene acuerdos o condiciones de servicio. Elegir fuera de la red o nivel contratado puede modificar tu participación.
Es la referencia utilizada por la aseguradora para determinar los honorarios máximos reconocidos para determinados procedimientos o especialidades, conforme al plan.
Algunas enfermedades, tratamientos o beneficios requieren que transcurra cierto tiempo desde el inicio de vigencia antes de poder estar cubiertos.
Son eventos, condiciones, tratamientos o circunstancias que la póliza establece expresamente como no cubiertos. Deben revisarse junto con preexistencias y condiciones generales.
Mueve los controles y observa cómo podrían interactuar un gasto médico, un deducible y un coaseguro. El propósito es educativo: ayudarte a visualizar por qué esos tres números importan.
Dependiendo del producto contratado, un seguro de Gastos Médicos Mayores puede contemplar distintos gastos y servicios. Lo importante es revisar qué incluye específicamente tu propuesta.
Gastos hospitalarios derivados de enfermedades o accidentes cubiertos, conforme a red, nivel y condiciones del plan.
Participación de médicos, cirujanos, anestesiólogos y otros profesionales, sujeta al tabulador y reglas del producto.
Medicamentos relacionados con la atención del padecimiento cubierto cuando cumplan con las condiciones de la póliza.
Análisis de laboratorio, imagenología y otros auxiliares de diagnóstico vinculados con un evento cubierto.
Intervenciones, terapias o tratamientos médicamente necesarios, dentro del alcance contratado.
Algunos planes pueden ofrecer opciones como atención en el extranjero, maternidad u otros beneficios adicionales.
Una prima atractiva no sirve si el diseño de la póliza no corresponde con tu capacidad de pago, los hospitales que usarías o la protección que necesitas.
Edad, zona, antecedentes, número de personas a asegurar y necesidades particulares influyen en el análisis.
El deducible y coaseguro deben ser entendibles y financieramente manejables en caso de utilizarlos.
Pregunta qué red corresponde al plan y cómo funciona el tabulador de honorarios antes de elegir.
Exclusiones, preexistencias, periodos de espera y condiciones especiales deben formar parte de la conversación.
Dos pólizas pueden tener precios parecidos y comportarse de forma muy distinta al momento de un siniestro.
La mejor póliza es la que entiendes antes de necesitarla.
No. La cobertura depende de lo contratado y de que el gasto sea procedente conforme a la póliza. Existen deducibles, coaseguros, exclusiones, periodos de espera, tabuladores, redes y otras condiciones que deben revisarse.
De forma general, el deducible es una cantidad que asume el asegurado antes de la participación de la aseguradora; el coaseguro es un porcentaje que normalmente se calcula sobre el gasto cubierto después del deducible, de acuerdo con las reglas del plan.
Depende de la red y nivel hospitalario contratados. Utilizar hospitales fuera del nivel o condiciones de tu plan puede modificar deducible, coaseguro o el monto reconocido. Conviene revisar los hospitales que realmente usarías.
Los padecimientos preexistentes tienen un tratamiento específico en cada producto y pueden estar excluidos o sujetos a condiciones particulares. Es importante declarar la información solicitada y revisar la definición contractual de preexistencia.
Algunos productos pueden incluir o permitir contratar beneficios de este tipo, pero sus montos, periodos de espera, deducibles y condiciones varían. Deben confirmarse en la propuesta específica.
No existe un número universal. Debe equilibrarse el costo de la prima con la cantidad que realmente podrías desembolsar si ocurre un siniestro. Un asesor puede comparar varios escenarios contigo.
Cuéntanos qué quieres proteger y revisemos juntos qué variables conviene considerar para tu situación.
Completa los datos y el formulario preparará un mensaje de WhatsApp con la información para que puedas enviarlo directamente al equipo de Proasegura.